SAN TIMOTEO: PATRÓN DE JUMILLA
Si miramos en el almanaque en el mes de enero y buscamos el día 26, seguramente podrán ver que pone San Timoteo. La verdad que visto así no creo que signifique mucho para la mayoría de los jumillanos, si exceptuamos a los que lleven ese nombre. Sin embargo, si observamos en la Historia de nuestro pueblo, y volvemos atrás muchos, muchos años, nos llevaremos la sorpresa de que ese nombre fue el elegido por nuestros jumillanos del siglo XVII, como Patrón de Jumilla.
Pues corrían los primeros años de 1600 cuando se construye por entonces la Ermita de San Antón en plena huerta. Hay constancia de que por entonces se introducen nuevas devociones y festividades religiosas, en virtud de decretos del Concejo. Aparte de la del Santo anacoreta, ahora surge la de San Timoteo discípulo de San Pablo , y la de la Purísima, por decreto municipal, el 22 de noviembre de 1644.
En el año 1611 se establece la fiesta de San Timoteo. Ello tuvo su origen en la donación que hizo el Marqués de Villena de unas reliquias consistentes en algún hueso del Santo. Debidamente acondicionadas y encerradas en un paquete sellado con las armas señoriales fueron remitidas a Jumilla desde Escalona (Toledo).
A su llegada se depositaron dichas reliquias en la Ermita de San Antón Abad, extramuros de la población y se las condujo procesionalmente a la iglesia de Santiago, con gran solemnidad, asistencia de autoridades y clero y el concurso del vecindario.
Ante la fervorosa manifestación de las gentes el Concejo, creyendo interpretar fielmente la sincera devoción de los jumillanos hacia las reliquias de San Timoteo, acordó mostrar su agradecimiento al marqués por la atención y deferencia que había tenido con la Villa, y además, adoptar como patrón de ésta a San Timoteo. para que protegiera a nuestros campos contra las plagas que lo atacan y singularmente contra la sequía.
El día 23 de enero de 1611, celebrose Cabildo abierto a fin de que los vecinos manifestasen libremente sus opiniones, contando con el asesoramiento del clero que concurría a la reunión, se votó por unanimidad el establecimiento de la fiesta de San Timoteo, y que comienza de la siguiente forma:
Cabildo abierto:
En la villa de Jumilla a veinte y tres días del mes de enero de mil seiscientos once años, estando juntos en la sala del ayuntamiento como lo han de uso y costumbre, los señores concejo indican concejo abierto para el voto que se pretende de que se guarde la fiesta del señor San Timoteo a que por esta villa ha nombrado vecino suyo y patrón y abogado de las necesidades del agua...
He aquí el nuevo Patrón de Jumilla y abogado contra las plagas y sequías. Seguro que en la memoria colectiva de nuestro pueblo ya nadie recuerda aquel voto unánime. Ha quedado sólo la referencia votiva del San Roque y, porque D. Lorenzo lo recogió en su libro de las Tradiciones de Jumilla. El Barrio de San Antón podía hacer suya la celebración de esta fiesta de San Timoteo, o al menos prolongar las fiestas de San Antón hasta el mencionado 26 de enero, que es la fecha de la festividad del patrón de Jumilla.
Tan sólo queda su recuerdo, pero ya no se celebra nada, ni en su honor.
Sin carácter oficial, se piensa más como patrón en el Cristo Amarrado a la Columna, de Salzillo, aunque no tiene ningún nombramiento que lo acredite como tal. Tan sólo el fervor popular. La festividad de nuestro Patrón es el 26 de enero.
¿Quién fue San Timoteo?
Timoteo, fue discípulo de San Pablo y Obispo de Éfeso, a quien el libro de los Hechos de los Apóstoles describe como un «discípulo», «hijo de una mujer judía creyente y de padre griego» (Hechos 16:1), fue un cristiano del siglo I citado en numerosos pasajes del Nuevo Testamento, siempre asociado con la figura de Pablo de Tarso. Fue sin dudas uno de los más fieles colaboradores del Apóstol, tanto en sus viajes misioneros en los que formó parte del equipo misional paulino, como también en calidad de portador de sus mensajes o de sus epístolas, o incluso comitente de alguna de sus cartas auténticas, tal el caso de la Epístola a Filemón. Mencionado 6 veces en los Hechos de los Apóstoles, 17 veces en las epístolas paulinas, y 1 vez en la Epístola a los hebreos, Timoteo tuvo sin dudas una marcada importancia histórica a los ojos del apóstol Pablo, quien llegó a considerarlo casi como un alter ego, como se infiere del gran elogio que traza de él en su Epístola a los filipenses, su comunidad dilecta…
Antonio Verdú Fernández
Cronista Oficial de Jumilla
Modificado10 febrero 2013













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