Más de una treintena de alumnos aprenden a inocular hongos a plantas vulnerables para aumentar su resistencia en condiciones climáticas extremas
El proyecto se ha desarrollado durante el curso
escolar en el Centro Integrado de Formación y Experiencias Agrarias (CIFEA) de
Jumilla
Más de una treintena de estudiantes de los ciclos formativos en Producción Agroecológica y Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural han aprendido a inocular hongos a especies vegetales vulnerables para conseguir una mayor adaptación a condiciones climáticas extremas.
El proyecto de innovación educativa 'Obtención de plantas micorrizadas
para su uso en agricultura ecológica y repoblación forestal', coordinado por la
Consejería de Educación y Formación Profesional, se ha desarrollado en el
Centro Integrado de Formación y Experiencias Agrarias (CIFEA) de Jumilla,
dependiente de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca.
El consejero de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín, explicó
que esta iniciativa “se engloba dentro de los 56 proyectos de innovación
educativa por los que apuesta la Consejería para estimular la mente de los
estudiantes y fomentar su formación integral en las aulas y fuera de ellas”.
Las plantas micorrizadas son plantas clave al ser más resistentes a la
sequía y una pieza fundamental para frenar la erosión del suelo. Además,
contribuyen a la biodiversidad del entorno, ya que al ser plantas pioneras en
zonas deforestadas enriquecen el suelo y generan un 'nicho ecológico' que
permite la implantación de nuevas especies más sensibles.
El proyecto se dividió en cinco fases: en la primera se le explicó al
alumno la simbiosis hongo-planta y la estructura del proyecto. En la segunda
fase se seleccionan los suelos de las zonas forestales de Jumilla para extraer
hongos micorrícicos autóctonos de la zona y reproducirlos posteriormente en
gran cantidad para inocular las plantas que se producen en el centro escolar.
Una tercera fase fue la realización del 'cultivo trampa', que es la
forma de reproducir los hongos micorrícicos en gran cantidad para inocular las
plantas que se producen en vivero y campo.
En la penúltima fase, denominada 'Inoculación en semilleros, campo y
bombas de semillas', se realizaron inoculaciones en torno al cinco por ciento
de los semilleros en planta forestal y hortícola. Para esta fase se llevaron a
cabo más de 1.000 inoculaciones y se trabajó con 22 especies forestales para
semilleros y bombas de semillas, mientras que otras ocho especies se destinaron
a la plantación de cepellón directamente en el monte.
La última fase, 'Tinción de raíces inoculadas con hongos micorrícicos',
se realizó en los laboratorios del CIFEA y en ella se desarrollaron labores de
lavado, reblandecimiento de raíces con hidróxido de potasio, blanqueo con agua
oxigenada, tratamiento con azul tripán(colorante) y conservado en ácido
láctico.


















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