LA FEDERACIÓN DE PEÑAS NOMBRA A ANTONIO MOLINA BODEGUERO MAYOR Y A SEBASTIÁN MARTINEZ AGRICULTOR DEL AÑO
La Federación de Peñas de la
Fiesta de la Vendimia nombró este pasado sábado al Bodeguero Mayor (Antonio
Molina Medina) y al Agricultor del Año (Sebastián Martínez Gil), en un acto que
tuvo lugar en el Castillo, en el que los homenajeados estuvieron arropados por
familiares y amigos.
El Bodeguero Mayor, Antonio Molina, estudió en la Escuela
Agraria de Jumilla, hombre ligado a las fiestas en los primeros años de las
cabalgatas y en la organización de algún concurso de habilidad con tractor.
Terminó sus estudios de viticultura y enología en el
año 1995. Realizó sus prácticas en bodegas Huertas. Al año siguiente hizo la
campaña de bodega en Induvasa y finalmente al tercer año se incorporó a Bodegas
1890 propiedad de la familia García Carrión donde continua hasta la actualidad.
Ejerce como técnico durante todo el año, llevando el
control en el campo de las labores de los viñedos propios y de agricultores,
para obtener unas uvas de la mejor calidad. En la bodega se deja cuerpo y alma
en su labor como enólogo y responsable de bodega, para formar un buen equipo
con el que trabajar, para juntos, sacar los mejores vinos de las uvas.
En cuanto al Agricultor del año, Sebastián Martínez
Gil “El Conejero”, con 11 años entra de pastor en el Prao, recorriendo con el
ganado la Herrada del Tollo, El Roalico, Coimbra....
Hasta ser llamado a hacer el servicio militar estuvo
haciendo peonadas en el campo, aprendiendo el oficio, endureciendo manos y
riñones.
Cuando terminó la mili al igual que muchos paisanos,
tuvo que emigrar. Lo hizo a Suiza, donde estuvo 10 años ahorrando dinero, que
invirtió en adquirir un tractor y ampliar la hacienda familiar. Una vez de
vuelta en España es cuando se gana su mote “El Conejero” ya que empieza en este
negocio. Pero no era un trabajo en exclusividad, pues lo complementaba con la
agricultura, aprovechando cualquier hueco para subir al Gamellón.
Su año lo dividía en “toca vendimiar, hay que coger la
oliva, estoy liao con la poda, a ver si encuentro cuadrilla para escadar...”
Así un año tras otro, trabajo duro, pero satisfactorio, asegura.
Ahora con sus 80 años, aún sigue pensando en qué
mejoras hacer, qué tratamiento sería mejor para tal o cual plaga y siempre
mirando al cielo.
Toda una vida de entrega y ejemplo para sus hijos y
sus nietos.

















.jpg)













No hay comentarios